
F“Oggi – Siracusa. No existe partido más decisivo que este para la salvación, porque lo que está en juego es escapar del último puesto. Quien gane, enviará al abismo al rival. Con un empate, ambos terminarán en el abismo. El técnico del Foggia Calcio, Michele Pazienza, comentó así el difícil desafío de mañana (inicio 14:30) en el Zaccheria. ’Cuanto más nos acercamos al final, más determinantes son los partidos y más inciden”, dice el entrenador. 'El equipo es consciente de ello, sabe que tiene que hacer más de lo que ha hecho hasta ahora. Es un enfrentamiento directo en el que nos jugamos una gran parte de nuestro campeonato. Pero esto no debe ser una carga para hacer un gran partido'".
Aquí, precisamente, la gestión de las presiones jugará un papel fundamental en este momento. Michele Pazienza confiesa cómo vivió esta semana de trabajo. “Francamente, no conozco la fórmula mágica para afrontar este tipo de situaciones. He intentado desviar la atención sobre lo que hay que hacer, sobre las situaciones de juego a construir, y creo que esto ha logrado atenuar un poco la presión que tenemos encima en este momento. Me auguro que esto haya tenido un efecto. Ellos (los jugadores del Siracusa, nota del editor) tienen sin duda una actitud más desenfadada. En el campo no dan puntos de referencia precisos debido a las continuas rotaciones que aplican. No debemos dejarnos arrastrar demasiado por el campo. Será un partido jugado a cara descubierta’.
El Siracusa es un equipo forjado por las dificultades. Vive la precariedad desde hace varios meses y se ha acostumbrado, regalando a los aficionados una temporada de gran calibre de todos modos, más allá de las penalizaciones recibidas. “La historia del fútbol nos enseña que en momentos de dificultad e incertidumbre absoluta, los equipos se comportan de manera fisiológica e instintiva. Encontraremos un equipo despreocupado desde el punto de vista mental. Debemos evaluar este tipo de situación y entender que esto sucede en el fútbol. Debemos tenerlo en cuenta hasta cierto punto, porque luego debemos mantener el enfoque en lo que tenemos que hacer. Sin duda, necesitamos agresividad de cara a portería, lo que puede derivar de la falta de serenidad”.
El Foggia se encuentra hoy en el punto decisivo de un camino difícil y tortuoso, pero ¿cuál ha sido su mayor dificultad enfrentada hasta la fecha por el técnico Pazienza? Magri es una de las que descubrió después de aceptar el banquillo rossonero. “La mayor ha sido darle una identidad bien definida al equipo, debido al conocimiento específico de los jugadores. Se puede tener una idea de los jugadores al verlos desde fuera, durante un partido o un entrenamiento, pero en el momento en que te encuentras entrenándolos personalmente se pueden recopilar más informaciones. Son seres humanos y cada uno reacciona de manera diferente a las dificultades. Otro problema que he tenido que afrontar son las lesiones. Veo las de Cangiano, Liguori, los problemas de Tommasini y la ausencia de Buttaro, que no tuve al principio de mi recorrido. Son cosas que determinan la identidad de un equipo”.
